En una tienda de ropas, al momento de cerrar sus puertas, el policía encargado de la seguridad y de cerrar el negocio, tuvo la suerte de que, por alguna casualidad, la última vendedora que ha quedado es aquella jovencita morena que está tan buena. Aparentemente la chica tiene ganas de lo mismo y no tardan en comenzar la fiesta. Mirad que bella morenita, mama polla como una puta. Menuda follada le ha dado este policía.